CONCEPTO DE REDACCIÓN Y ESTILO
En
cualquier escrito es muy importante la buena ortografía, la claridad,
la cohesión y la concisión en la redacción. Pero sobre todo, imponer un
estilo.
La Real Academia de la Lengua Española define el estilo en la redacción como "Manera de escribir o de hablar peculiar de un escritor u orador".
Ampliando el concepto, diremos que estilo es el sello personal que se
le imprime a cualquier escrito, obra, acción o circunstancia que
emprendemos. Esto hace que todo lo que hagamos nos individualice y
caracterice de manera única e irrepetible.

"El
estilo es el ropaje del pensamiento; y un pensamiento bien vestido,
como un hombre bien vestido, se presenta mejor"-- Conde de Chesterfield.
Cabe
destacar que estilo no es lo mismo que género. El primero tiene que ver
más con la estructura; mientras que el segundo hace referencia a la
forma y el contenido. Aquí radica la importacia de que el autor tenga
muy bien definido su estilo para poder destinguirse y distinguir qué
clase de estilo ejerce en un género determinado.El estilo puede clasificarse según los siguientes criterios:
- Según el carácter del autor: Tiene mucho que ver con el estado de ánimo, el contexto y las situaciones que rodean al autor.
- Según la visión del mundo que tiene el autor: Esto hace que existan textos sumamente imaginativos, serios, científicos, cómicos, etc. Este estilo nos transmite de primera mano cómo el autor ver la realidad.
- Según la forma de expresión: Aquí interviene directamente el lenguaje. Según como sea su empleo, así se puede determinar qué estado de ánimo tiene el autor, qué situación vive o vivió y hasta cómo es su personalidad.
Todos tenemos un estilo al momento de escribir. Éste se va perfilando y diferenciando en la medida en que se practica la escritura y se siguen las reglas básicas de la gramática y la ortografía. Por ello es recomendable ejercitar la escritura, contínuamente, de manera que exploremos y descrubamos el estilo de nuestra propia redacción.
A continuación les dejo un texto que, en lo personal, me gusta mucho no sólo por la originalidad en la historia; sino también, por el estilo único que sólo Franz Kafka sabía darle a sus relatos. Un estilo que para saborearle, se necesita mucha atención e imaginación.
Aqui, un corto ejemplo:
"Una confusión cotidiana"
Un
problema cotidiano, del que resulta una confusión cotidiana. "A" tiene
que concretar un negocio importante con "B" en "H", se traslada a "H"
para una entrevista preliminar, pone diez minutos en ir y diez en
volver, y en su hogar se enorgullece de esa velocidad. Al día siguiente
vuelve a "H", esa vez para cerrar el negocio. Ya que probablemente eso
le insumirá muchas horas. "A" sale temprano.
Aunque
las circunstancias (al menos en opinión de "A") son precisamente las de
la víspera, tarda diez horas esta vez en llegar a "H". Lo hace al
atardecer, rendido. Le comunicaron que "B", inquieto por su demora, ha
partido hace poco para el pueblo de "A" y que deben haberse cruzado por
el camino. Le aconsejan que aguarde. "A", sin embargo, impaciente por la
concreción del negocio, se va inmediatamente y retorna a su casa.
Esta
vez, sin prestar mayor atención, hace el viaje en un rato. En su casa
le dicen que "B" llegó muy temprano, inmediatamente después de la salida
de "A", y que hasta se cruzó con "A" en el umbral y quiso recordarle el
negocio, pero que "A" le respondió que no tenía tiempo y que debía
salir en seguida. Pese a esa incomprensible conducta, "B" entró en la
casa a esperar su vuelta. Ya había preguntado muchas veces si no había
regresado todavía, pero continuaba aguardando aún en el cuarto de "A".
Contento de poder encontrarse con "B" y explicarle lo sucedido, "A"
corre escaleras arriba. Casi al llegar, tropieza, se tuerce un tobillo y
a punto de perder el conocimiento, incapaz de gritar, gimiendo en la
oscuridad, oye a B -tal vez ya muy lejos, tal vez a su lado- que baja la
escalera furioso y desaparece para siempre.
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